Víctima del abandono, Negra, apareció tirada en una cuneta a las afueras de León con tan sólo un mes de vida.
Muerta de frío y de hambre, algunos dudábamos de si iba a sobrevivir.
Y tanto que lo hizo! Gracias a su casa de acogida y al gran trabajo, cómo siempre, de la Asociación de Plantas y Animales de León, consiguieron que Negra remontara.
En poco tiempo, y gracias a Canis Club León, Negra se fue rumbo a su nueva vida, dónde no le va a faltar el calor de un hogar y el cariño que está estupenda perrina necesita.
Gracias Negrita, por ser la tercera Perra Potencialmente Perfecta. Y por supuesto, gracias a su familia por darle la oportunidad que se merece.
No queremos desmerecer a ninguno de nuestros perros, pero tenéis que entender que éste caso, nos toca especialmente el corazón.
El pasado día 20 de Mayo, sacamos a Bull de un contenedor de la basura que la Policía Local de León trasladó hasta las instalaciones de la Protectora de León.
Según le vimos, supimos que iba a ser un Perro Potencialmente Perfecto. Así qué después de sacarlo del cubo de la basura, empezamos a buscar una familia potencialmente perfecta para él.
Y … La encontramos !!! …
Muchos de los km. de éste fin de semana se los debemos a Bull , ya que su familia vive a bastantes kilómetros de aquí (quiero agradecer a la APAP la ayuda brindada). Pero no hay distancia si la vida que te espera está llena de amor y cariño.
Muchas gracias familia, por abrir vuestros brazos a nuestro pequeño Bull.
Su actual familia no tardó mucho tiempo en enamorarse de esta chiquitaja, ya que fue amor a primera vista.
Ellos nunca habían tenido perro anteriormente y se lanzaron de lleno al desafío de adoptar un perro potencialmente peligroso (potencialmente perfecto para nosotros).
Gracias a los consejos y guías de Canis Club, Khaleesi está integrada perfectamente en su nuevo hogar.
Que un perro sea catalogado cómo potencialmente peligroso, depende única y exclusivamente de la raza (Rottweiler, american standfordshire, bull terrier, pitbull…). Ésta etiqueta, totalmente arbitraria, perjudica seriamente a estos perros y hace que sean mirados con cierto recelo. Si a esa mala imagen, sumamos las trabas burocráticas y el desconocimiento, lo que tenemos son perros cuyas adopciones son muy complicadas, y que en la mayoría de los casos, terminan sus días en la protectora sin saber lo que es un hogar. Un problema muy serio para las asociaciones protectoras y sus voluntarios, que se ven saturados en muchas ocasiones.
Por eso desde Canis Club León, nos hemos propuesto encontrar adopciones responsables para estos Perros Potencialmente Perfectos. Familias capaces de ver más allá de la mala imagen y dispuestos a dar una oportunidad a este tipo de perros. La oportunidad de tener un hogar, de ser felices y de demostrar que lo de PPP es solamente una etiqueta, que nada tiene que ver con la realidad.
95% adiestramiento en positivo, es decir, utilizar refuerzos positivos que guíen al perro hacia comportamientos que queremos que repita, buscando la motivación y el vínculo con el dueño.
El 5% restante es dominancia hacía nuestro perro, es decir, imponerle un control, por si hay algo que está mal, hacérselo saber.
¿Cómo son las clases que impartes?
Cada clase es distinta, pero siempre están adecuadas a las necesidades del perro. Semanalmente hay una clase individual, dónde trabajaremos con el perro en su entorno habitual, pero poniendo una serie de dificultades. Semanalmente también, impartiremos una clase de socialización, que suele ser los sábados por la mañana, al aire libre si el tiempo lo permite.
¿En que consiste la socialización? Y ¿Qué ocurre cuando un perro no es socializado?
La socialización es el periodo dónde nuestros perros aprenden a relacionarse con seres de su misma especie y también con nosotros, los humanos. Ésta fase es tan importante, que condiciona el comportamiento de nuestro can a lo largo de su vida. Socializar aporta a nuestra mascota bienestar y confianza.
Si un perro no es socializado, puede pasar a ser agresivo con otros perros, ya que en su día a día no ha tenido contacto con sus congéneres. Esto puede causar miedos y desconfianza. Con ésta práctica, estamos enseñando al perro a ser perro. Probablemente, si un perro no fuese socializado, se podría volver agresivo con otros perros, incluso con personas. Esta agresividad, sería su mecanismo de defensa para protegerse de lo desconocido.
¿Garantizas los buenos resultados de tus clases?
No. Mi trabajo es un trabajo conjunto con el dueño. Así que depende también de el/ella.
Mi línea profesional es trabajar con los perros, pero también con los dueños. Yo simplemente enseño al dueño cómo adiestrar a su perro. La evolución de éste depende íntegramente del trabajo que haga el dueño con su perro. Tan sencillo cómo que si el dueño no trabaja con el perro, no habrá evolución ni por consiguiente, buenos resultados. Por ahora no me puedo quejar, ya que siempre he tenido resultados bastante positivos.
Y para terminar, dos preguntas más personales:
Bajo tú punto de vista ¿Qué es lo mejor de tener perro?
Esta pregunta puede tener mil y una respuesta, por qué para cada uno, nuestra mascota significará una cosa u otra, así que yo voy a responder lo que significa para mí:
Taken hace que jamás me sienta sólo. Es una demostración de cariño constante, capaz de transmitirme sus energías positivas, absorbiendo para él las mías negativas. Es como un gran remanso de paz. Da todo a cambio de muy poquito. Recibes un amor tan puro y tan incondicional que supongo, sólo se pueda comparar al amor de una madre. No concibo vivir sin perro.
Taken
Taken
¿Y lo peor?
Respuesta muy fácil y muy difícil a la vez: El adiós.
Mi opinión es que todos los perros deberían estar adiestrados, aun que sea lo más básico. De hecho, hay países en los que si quieres tener un perro, te obligan a hacer un curso básico de adiestramiento.
Si un perro está adiestrado, estará en armonía con la sociedad. Y muy probablemente, conseguiríamos que nos pudiesen acompañar a muchísimos sitios públicos, ya que no habría conflicto, cómo pasa en muchos otros países, que está permitido incluso entrar a un restaurante con un perro. El dueño, estaría más tranquilo por qué confiaría plenamente en su perro.
¿Cuáles son los problemas más comunes por los que la gente acude a tí?
La gran mayoría acude a mi por qué en el paseo, el perro tira.
Mucha gente también acude a mi por problemas de ansiedad por separación.
Sea como sea, los problemas nunca vienen solos, siempre hay más cosas detrás.
Otro de los problemas más habituales es que el perro es agresivo, ha atacado, incluso ha mordido… Es en estos casos en los que hay que saber diferenciar entre agresividad y miedo. En la mayoría de los casos, un perro que muerde es por miedo. Desde que estoy en León tan sólo he tratado un perro por pura agresividad.
¿Se puede solucionar cualquier problema o hay casos imposibles?
No creo que haya casos imposibles, a lo sumo casos más complicados que otros.
Si yo dudo, o se me complica algún caso, siempre cuento con la gran ayuda de mi maestro.
Además, como yo siempre digo, nunca trabajo sólo, siempre necesito la colaboración del dueño. Yo aporto mi conocimiento, pero el trabajo continúo ha de ser del dueño.
También debemos ser conscientes de que hay perros que pueden llegar a límites muy extremos por no prevenir a tiempo un problema de comportamiento, así que cuanto mas grave sea el problema, más tiempo tardaremos en solucionarlo.
¿Qué razas sueles tratar?
Todas, sin excepción.
Cada perro tiene un bagaje diferente, independientemente de la raza, y eso es lo que importa a la hora de trabajar. Por ejemplo, yo tengo tres perros, uno es Taken, un Terranova de pura raza y en Portugal, tengo otros dos perros mestizos. Los tres han sido adiestrados de igual manera.
¿Crees que hay razas más problemáticas que otras?
Para saber esa respuesta, hay que evaluar al perro individualmente. De nada sirve generalizar según la raza. Hay razas más activas que otras, otras razas mucho más tranquilas… pero todo depende de la educación que se le haya dado al perro en concreto.
¿Existen perros peligrosos por predisposición genética?
Los perros no vienen sólo con el ADN de sus padres impreso, si ni también con el carácter de éstos. Así que si los padres son agresivos, es muy probable que sus cachorros también lo sean. Pero hay excepciones, cómo por ejemplo, el caso de Gavel, que recientemente ha sido despedido del Departamento de policía de Queensland, Australia, por ser demasiado tierno y amigable y no poder desempeñar su función de perro guardián, mientras que su padre y abuelo habían cumplido el servicio allí durante largo tiempo.
¿Cuál crees que es el error más común por parte de los dueños?
Sin duda, humanizar al perro.
Cómo adiestrador, uno de los problemas más comunes que veo, es que los dueños gritan a los perros, esperando que éstos reaccionen cómo haría un humano. Lo que no saben es que l-a reacción del perro sea justamente la contraría.
En los países del tercer mundo, no existe tanto problema de desequilibrio entre perros, básicamente por qué allí los perros son tratados como animales, y no cómo personas.
¿Cuál crees que es la edad idónea para adiestrar un perro?
Cualquiera. Pero si es verdad que existe una edad ideal para empezar a trabajar con el perro y es cuando son cachorros y podemos trabajar desde el imprinting, que es justamente el periodo en el que el cachorro es capaz de conocer y procesar todas las conductas que se le enseñen, ya sean animales o humanas. Ésta etapa será decisiva para forjar la personalidad de nuestro peludo, y va, aproximadamente desde las a las 2 a las 7 semanas de vida.
Por ejemplo, hay ciertas razas que los cachorros son separados muy pronto de sus madres (Cómo al mes de vida) para buscar así, que el perro sea más agresivo.
Amante de los animales desde que tengo uso de razón. Tengo la suerte de trabajar por y para los perros, dando el 100% de mí. Hace aproximadamente 9 años que me sumergí en el mundo del adiestramiento canino. Algunos ya conocéis a mi fiel compañero de vida, Taken, un Terranova de más de 70 kg. Actualmente colaboro con la Asociación de Animales y Plantas de León y tengo muchos más proyectos en mente. Espero que disfrutes de esta entrevista que te permitirá conocerme un poco mejor.
Con mi fiel amigo Taken.
¿Cuándo comenzaste a sentir curiosidad por el mundo de los perros?
Desde pequeño. Siempre hemos tenido perros en casa, de hecho, mi primera palabra fue el nombre de nuestra perra «FOFA», (creo que a mi madre no le gusto mucho este detalle).
Siempre me gustaron mucho los animales en general, y los perros en particular.
Cuando yo era un bebé, mi padre tenía un perro en casa. Yo estaba jugando en el garaje y corría el riesgo de caerme desde gran altura, pero el perro me agarró por el body para que no me precipitará al vacío.
Siempre he visto a los perros de casa cómo otro miembro de la familia. De hecho, venían con nosotros de vacaciones, se portaban genial… y esto es lo que pretendo en Canis Club León, que haya esa armonía entre perro y dueño.
¿Cuándo decidiste dedicarte al adiestramiento canino?
Hace 20 años más o menos, comencé a adiestrar a mi perro de una forma un tanto autodidacta, pero estaba en la Universidad y no disponía de mucho tiempo para ello. Aún así, conseguí cosas bastante interesantes. Desde ese momento, comenzó a crecer mi curiosidad por este mundo, hasta tal punto, que en el 2010 decidí hacer un curso dónde obtuve mi diploma cómo adiestrador canino. Siempre que puedo, intento complementar mis conocimientos con más cursos. He asistido a seminarios en Portugal, Inglaterra… Cursos muy variados sobre control de ansiedad, conductas….
¿Es un camino duro o merece la pena?
Es un camino muy duro, sobre todo al inicio. Pero a la vez, es un trabajo que merece la pena. Por ejemplo, hay veces que la gente acude a mi en situaciones extremas, casi al borde de ceder al perro porqué creen que es un caso perdido. Pero de repente, con pocas clases (pero mucho trabajo), el perro da un cambio brutal y surge la magia de nuevo, surge esa conexión entre perro/dueño y compensa… tanto, que incluso ves cómo el perro te mira con otros ojos, cómo que has hecho algo para cambiar y mejorar su vida.
Otro ejemplo muy positivo para mí, son casos de perros que tenían tanto miedo que se volvían agresivos, entonces sus dueños, rehusaban hacer cualquier cosa con ellos por miedo a una posible agresión. Pero con un poco de paciencia y adiestramiento, lo que era impensable (cómo tomar una cerveza tranquilamente en una terraza de un bar ) se vuelve un hecho real e incluso cotidiano. Y eso reconforta muchísimo.
Otra cosa que merece la pena de este trabajo (y mucho) son los perros de la Protectora de León, con la cual yo trabajo. Allí te encuentras perros con muchísimos problemas, muchísimos miedos… Pero tienes que trabajar duro, por que sabes que de tú trabajo, depende el brindarles una nueva oportunidad para encontrar una nueva familia.
Lógicamente, hay momentos en los que dudas de tus capacidades (por factores externos, por qué no todos los perros reaccionan igual…) pero después piensas que no, que hay que seguir luchando por ellos. Y eso te hace más fuerte.
¿Qué destacarías de tu historia en el mundo del adiestramiento canino?
En lo primero que me suelo fijar cuando estoy en un entrenamiento con los perrines, es en el comportamiento humano frente a nuestros peludos. Esto también suelo hacerlo en mis momentos de introspección. La verdad es que, todo mi recorrido hasta llegar a ser entrenador canino, tiene una gran razón de ser y una gran utilidad.
Cuando fui profesor, hablé con niños y padres. Cuando fui decorador, pelee en la selva del mundo empresarial. Cómo coach y terapeuta de pareja y familiar, he lidiado con la base de la personalidad del ser humano. Lidié con las fuerzas de cada uno, así cómo con las fragilidades, los traumas, las heridas profundas… Para mí, una de las grandes lecciones personales, fue percibir los patrones conductuales que heredamos de nuestros padres, de nuestra infancia…
Por motivos de salud, tuve que cambiar de profesión y fue así como descubrí el mundo del adiestramiento canino. Al principio sentía mucha tristeza , pues a pesar de amar a los perros, cambiar de profesión por problemas de salud, no estaba en mis planes. Pero con el paso de los días, con cada perro y persona que m topé, empecé a percibir que todo tenía sentido.
Los perros son el reflejo de los dueños, pero también de nuestras fuerzas, de nuestras debilidades… Son el claro reflejo de nuestra innecesidad emocional, o de nuestras carencias. Reflejo de nuestra calma, de nuestro cariño, de nuestra agresividad o ansiedad.